Los colchones antiescaras harán más confortable y segura la estancia obligada de largos períodos en cama.

Cuando hay en casa una persona anciana o enferma, cobra vital importancia contar con los accesorios fundamentales para su descanso y comodidad. En este sentido, siempre es aconsejable e, incluso, necesario el uso de camas articuladas que faciliten la postura más adecuada y las labores de limpieza y atención al paciente.

Un complemento básico de las camas articuladas o camas geriátricas es el colchón antiescaras.

Los colchones antiescaras no solo previenen la formación de úlceras tan habituales (por estar todo el tiempo postrado en la cama), sino que también aportan confort y comodidad al enfermo.  

Beneficios de tener un colchón antiescaras

Permanecer mucho tiempo sobre la misma postura y rozando la piel ocasiona presión continuada sobre las zonas óseas prominentes del cuerpo, lo cual entorpece la circulación sanguínea y nutrición de los tejidos. Como resultado, se producen heridas que acaban derivando en ulceración y, en algunos casos, en necrosis. Las escaras aumentan la mortalidad y morbilidad, por lo que prevenir su aparición es importante y es posible lograrlo mediante un colchón antiescaras.

El colchón antiescaras disminuye la presión que se genera en estas zonas que permanecen apoyadas. Además, es un colchón preparado para enfermos y personas que presentarán sudoración excesiva, incontinencia, problemas circulatorios, problemas neurológicos o fracturas.

Tipos de colchones antiescaras

Es posible encontrar diferentes tipos de colchones antiescaras que se adaptan a diferentes preferencias y, sobre todo, a distintas necesidades. De esta forma, los hay de agua, aire y espuma. Los colchones antiescaras de aire están hechos de cloruro de polivinilo y son flexibles. Funcionan con conductos que se inflan de aire de manera alternativa y mediante corriente eléctrica, por lo que evitan que se ejerza presión continua sobre la misma zona del cuerpo.

  • El colchón de agua es de plástico y contiene agua caliente su interior. El cuerpo queda flotando y se evitan el roce y la presión sobre la misma zona.
  • Los colchones de espuma tienen tres módulos de espuma divididos en 48 bloques cada uno. Se colocan sobre un colchón corriente.
  • Los más aconsejables,  beneficiosos y con mejores resultados, son los colchones de aire antiescaras, que en ocasiones se deben de colocar sobre otro tipo de colchones, aunque disponemos de algún modelo como el Domus 3, Domus 4 y Domus Auto que ya incorporan un colchón base.

Los colchones antiescaras se lavan con agua y jabón. Al ser de material plástico en su exterior, son fáciles de limpiar.

En cuanto a la salud, utilizar colchones antiescaras evita problemas circulatorios e hinchazón en las piernas y pies. Además, previene la formación de heridas, úlceras, necrosis y, por supuesto, el problema que las origina, es decir, la mala circulación sanguínea por la presión sobre el cuerpo. También mitiga los dolores musculares y óseos.

Con colchones antiescaras, los enfermos se encuentran más cómodos y descansan mejor, lo cual mejora su calidad de vida y evita otras enfermedades añadidas.

Lo ideal es tener, además, una cama articulada eléctrica para garantizar el bienestar del enfermo. Te invitamos a conocer nuestra amplia gama de camas articuladas eléctricas con carro elevador o patas regulables.

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