¿Qué podemos hacer para tener un sueño reparador? Toma nota de estos consejos para dormir bien.

A estas alturas todos tenemos claro que dormir no es sinónimo de descansar, así que no vendrán mal tener en cuenta estos consejos para dormir bien. Disfrutar de un buen descanso aporta todos los beneficios que se reflejan tanto en el aspecto físico como en el emocional. En la actualidad y desde hace ya varias décadas, las camas articuladas o ergonómicas facilitan el sueño y sosiego. Están al alcance de cualquier persona y ya no hay excusa para la queja: los privilegios de un sueño reparador restauran el organismo y aumentan sus capacidades para que funcione en su totalidad día a día.

Un sueño profundo y sin interrupciones es capaz de reducir la tensión arterial, así como los problemas de obesidad, la diabetes y otras enfermedades relacionadas con la falta de descanso.Los consejos que, a continuación, se relacionan previenen, en gran medida, las consecuencias de lo que ya es partícipe una inmensa mayoría de la población: el insomnio.

Consejos para dormir bien

1- Practicar ejercicio físico habitualmente. No es necesario ponerse el equipo de deporte. Una caminata de entre 30 y 45 minutos es suficiente. Y es mejor si se realiza a lo largo del día con un simple paseo. Estimular los músculos por la noche no es recomendable, ya que activa el organismo.

2- Regular los horarios: el hecho de mantener una rutina horaria ayuda tanto a la hora de despertar como a la de ir a dormir. Establecer horarios fijos fomenta la normalización del sueño.

3- Cambiar los hábitos alimentarios: está comprobado que comer antes de irse a dormir perjudica seriamente el sueño. Como mínimo, hay que dejar pasar un intervalo de dos horas. 

4- Elegir prendas confortables para dormir: prendas ligeras que permitan una total movilidad durante el sueño, para posibilitar un óptimo descanso nocturno.

5- Opta por camas ergonómicas y somieres articulados, que ayudan a proporcionar el oxígeno suficiente para el cuerpo, reducen la tensión cardíaca y permiten una movilidad según las necesidades de cada persona.

6- Desconectar todos los aparatos electrónicos: la hormona del sueño o melatonina se ve afectada por los efectos de las ondas magnéticas de cualquier dispositivo, por lo que el estado de alerta se dispara.

7- Adecuar la temperatura ambiente: la temperatura adecuada para dormir es de entre 18 ºC y 22º C. Un exceso de calor o frío provoca un sueño intermitente, que impide dormir sin interrupciones.

8- Reducir la ingestión de bebidas alcohólicas y carbonatadas: el efecto del alcohol incide, especialmente, a la hora de dormir. Los primeros efectos somníferos del alcohol desaparecen en unas horas. Además, la respiración se ve afectada, lo que provoca sonoros ronquidos, que interrumpen el ritmo del sueño.

Hay muchos placeres en la vida y descansar bien es uno de ellos. Conciliar el sueño comienza por elegir un buen soporte para relajar tu cuerpo y mente. ¡Disfruta de la tecnología ergonómica y articulada! ¡Para funcionar, es primordial descansar!